Si no sufre daños particulares, el edredón de plumas puede lavarse tranquilamente una vez al año antes de guardarlo; de hecho, no son necesarios lavados frecuentes para mantenerlo fresco. Para obtener un mejor rendimiento, recomendamos sacudir suavemente y con frecuencia el edredón, exponiéndolo al aire para devolver volumen y esponjosidad a las plumas.
Si nota polvo en la superficie, aconsejamos eliminarlo con un cepillo de mano suave.

  • Recomendamos no golpear el edredón con fuerza para evitar romper las plumas en su interior.
  • El lavado recomendado es a 40°; las temperaturas medias evitan dañar la tela exterior.
  • Se permite el lavado en seco en la tintorería siguiendo cuidadosamente las instrucciones de lavado.
  • Utilice detergentes suaves y abundante agua para asegurarse de eliminar todo rastro de jabón.
  • Evite el uso de detergentes a base de cloro que dañen irreparablemente las plumas.
  • Realice el centrifugado para eliminar la mayor cantidad de agua posible.
  • Se permite el secado en secadora a temperaturas medias/bajas. Recomendamos secar los edredones al aire libre en posición vertical. Mantenga los edredones siempre a la sombra para evitar que la tela exterior se amarillee.
  • Utilice o guarde el edredón solo cuando esté completamente seco.
  • Recomendamos conservar el edredón en un lugar seco dentro de una funda de algodón. Zenoni & Colombi, junto con sus edredones, proporciona una práctica funda antipolvo para su conservación.
  • No guarde el edredón de ganso en bolsas de plástico o al vacío para evitar dañar el relleno de plumas.