Temperatura ideal en el dormitorio: consejos para dormir bien
Jul 25, 2022
La temperatura del dormitorio es uno de los factores que pueden influir en el confort durante la noche. Una habitación demasiado caliente o demasiado fría puede dificultar la relajación y el descanso.
¿Cuál es la temperatura ideal para dormir?
Durante el invierno, una temperatura de unos 18 °C puede ser un buen punto de partida. Algunas personas prefieren una habitación más fresca, entre 16 y 18 °C, mientras que otras se sienten más a gusto en un ambiente ligeramente más cálido.
No existe una temperatura perfecta para todo el mundo: la elección depende de la sensibilidad personal y de las necesidades de quienes duermen en la habitación. Para las personas mayores o con problemas de salud específicos, puede ser necesario mantener un ambiente más cálido.
L objetivo es encontrar una temperatura confortable, evitando calentar demasiado el dormitorio o, por el contrario, pasar frío durante la noche.
Temperatura del dormitorio y consumo energético
Mantener una temperatura agradable sin calentar más de lo necesario también puede ayudar a reducir el consumo energético.
El ahorro depende de varios factores, como el aislamiento de la vivienda, el tipo de sistema y los hábitos de uso.
La humedad también es importante
Para que el dormitorio resulte confortable, además de la temperatura, conviene prestar atención a la humedad del aire.
Un ambiente demasiado húmedo puede favorecer la formación de condensación y moho, mientras que un aire excesivamente seco puede resultar molesto. Para el invierno, el Ministerio de Salud indica como referencia una humedad relativa de entre el 40% y el 50%.
Para favorecer la renovación del aire, abre las ventanas con regularidad durante periodos breves, por ejemplo, por la mañana.
¿Cómo mantenerse abrigado en una habitación fresca?
Si prefieres dormir en una habitación fresca, elegir la ropa de cama adecuada puede ayudarte a mantenerte abrigado durante la noche.
Un edredón de plumas de ganso para invierno ofrece una agradable sensación de calidez y ligereza, y ayuda a que la cama resulte acogedora incluso en las noches más frías.